Cualquier persona que quiere ahorrar energía y costes, o no dispone de una secadora en casa, seca la ropa dentro de casa en un tendedero portátil. Pero el problema es que la gente desconoce que este método de secado puede ser extremadamente perjudicial para la salud.
Tal vez has oído hablar de él, y ya lo puedes descartar de tu lista de leyendas urbanas. Varios pacientes de neumonía que no sabían dónde se habían puesto enfermos, terminaron llegando a la conclusión de que esto no es para nada un mito. David Denning, un médico padre de tres niños, tomó la decisión de quitar el tendedero durante 12 meses para comprobar si se trababa de un mito o no, y rápidamente se dio cuenta de una mejora sustancial de la salud de todo la familia.
